Historia
cómo nace
el Campamento?
Los ocho hijos de Don Nicolás de izq a der, arriba mujeres: Tita, Erna, Nelly, Jenny; varones: Bonde, Hugo, Einar y Arvid.
La historia del campamento comienza con Niels Jens Ambrosius, nacido en Dinamarca el 26 de Febrero de 1866. Conocido en Argentina como Don Nicolás (o el abuelito, cariñosamente en la familia), se casa en el año 1896 con Kirstine Nielsen y tiene 8 hijos.
Después varios años de trabajo, alrededor de 1918 (después de la primera guerra según sus memorias), alcanza mucho éxito con sus campos y llega a trabajar aproximadamente 16.000 hectáreas en total, todas en la zona Tandil-Necochea-Tres Arroyos y es a partir de ese momento que llega a conocer este lugar cerca del mar.
Según los registros familiares, arregla con “el tío y Jorge Christiansen”, que él se quedaba con los médanos y ellos se quedaban con el campo.
Los primeros registros de veraneo son del año 1928, cuando Nelly recuerda traer dos casillas tiradas a caballo y formar lo que fue el primer campamento.
No estaba establecido en el mismo lugar que se encuentra hoy, sino mas cerca del mar y Nelly en sus historias recuerda que había que cruzar mucha agua para llegar.
Este lugar fue adoptado por la familia para pasar los veranos. Mayormente las mujeres se quedaban allí con los niños y los hombres acudían los fines de semana, en las pausas antes y durante la cosecha.
No fue sino hasta 1937 que Don Nicolás durmió por primera vez ahí.
En el año 1930, según las memorias de Kristina Nordenstahl, este campamento fue mudado, luego de una gran crecida del mar, a la zona actual, ya que era mas plana y había menos agua.
Allí había una choza abandonada por un dinamarqués que solía ir a pescar, la cual convierten en cocina y arrancan la primera construcción de un galpón que se convertiría en el primer comedor.
Lejos de las comodidades que tiene hoy en día, Nelly recuerda con alegría cuando trajeron las primeras dos mesas y cuatro bancos para amoblar el comedor.
Fue a partir de ese momento que comienzan las edificaciones, generando habitaciones para los miembros de la familia y es por eso que las mismas llevan los nombres de donde cada uno dormía.
Este campo ya con varias edificaciones, comienza a ser utilizado por la familia y no es hasta el año 1937 aproximadamente que Don Nicolás pasa su primera noche ahí. El acostumbraba a ir de visita durante la mañana y se volvía a la tarde.
Se calcula que entre los años 1940 y 1945 se construyen las ultimas casas, la de Hugo y Arvid y la de Kaare-Bruel, y también ahí se hace toda la plantación de tamariscos que todavía puede verse hoy.
Este campo siguió siendo utilizado por la familia para todas las reuniones de verano; pueden encontrarse las fotos de varios cumpleaños del Abuelito y muchas reuniones familiares a lo largo de los años.
Cuando muere Don Nicolás en 1956, en su testamento, le pide a sus herederos que no vendan la propiedad por al menos 25 años, lo que lleva a sus descendientes a seguir utilizando el lugar y recordar su cumpleaños cada 26 de Febrero como una tradición.
Hoy ya no queda ninguno de sus ocho hijos, pero los descendientes seguimos honrando la tradición.
Como todo campo argentino, ha tenido sus momentos de gloria y sus momentos oscuros, pero con el esfuerzo conjunto se ha podido mantener funcionando a lo largo de los años.
Actualmente es una Sociedad Anónima, con acciones que se heredan y somos unos 400 descendientes de Don Nicolás, vamos por la sexta generación de visitantes Campamentistas.
Para la familia, este lugar representa muchas cosas, además de la memoria de los antepasados, ha sido un punto de encuentro durante generaciones…
Es el mismo lugar donde veraneó mi padre, mi abuela y el padre de mi abuela, y probablemente mis hijos y los hijos de mis hijos continúen esta tradición.








